Post Mayo

DOS MUJERES Y UN MISMO DESTINO

Ionela Bona

La paradoja que se presenta al tener un trabajo que te confiere un alto nivel de satisfacción personal y profesional, pero sentir una inquietud indefinible que se va conformando en el interior. Algo inexplicable tras tantos años de sacrificio y arduo esfuerzo dedicados a lograr ese puesto. Tras una compleja carrera científica superada y una vida enfocada a superarse profesionalmente, así me sentía yo  estos últimos años.

El dilema se resolvió precisamente el verano del año fatídico de la presente pandemia. Cuando llegó a su vida una seõrita, de 20 años con la cual inició un diálogo banal, de cortesía. Avanzando en la conversación, compartía una simbiosis de preocupaciones sociales con la joven. Se conocieron como dos mujeres con orígenes diferentes, familias diferentes, viviendo en países diferentes, pero teniendo una raíz común. Ambas se toparon y aunaron pensamientos a la distancia de 33 años de tiempo que las separan. 

“A medida que iba evolucionando nuestro diálogo, descubría a esta señorita, quien como yo, contemplaba el concepto del tiempo de un modo diferente. Y también hallamos que a ambas nos apasiona la moda y estamos satisfechas con nuestra condición de ser mujeres.”

Así surgió un proyecto piloto en el que dos mujeres, situadas a dos extremos de la línea temporal. Empezaron a jugar con luz, colores, telas y paisajes con el objetivo de comunicar diferentes perspectivas acerca de un tema demasiado polémico y nunca resuelto: el tiempo. Tratado siempre a nivel científico, digital, artístico y literario… Algo que nos define, nos cautiva y nos mantiene alterados. 

El proyecto piloto consta de una sucesión de fotografías y fashion films que muestran cómo deja su huella el paso del tiempo en el cuerpo humano. Es un proyecto de magnitud internacional que lucha por enseñar a aceptarse a uno mismo y los cambios físicos que experimentamos con el paso del tiempo (no es algo negativo, sino algo que va en sintonía con el curso natural de las cosas, muchas veces constructivo). Las personas nos vemos muy afectadas por estos cambios y por el rápido fluir de este. Sobre todo en ésta época de pandemia global, que nos vemos afligidos con mayor intensidad a nivel psicológico por cualquier prejuicio social. 

En el transcurso del proyecto, las dos modelos vestirán del mismo estilo o casi idénticamente, para evidenciar las similitudes y diferencias entre los extremos del tiempo. Reflejando que son lo mismo, o más bien, continuaciones. 

La moda es un medio para viajar a través del tiempo. Estando en 2021 podemos viajar a los años 70, 80. Incluso, siendo joven, podemos adoptar una apariencia de madurez; siendo de avanzada edad, puede aportarnos un aire juvenil. La moda es una declaración de intenciones y esencia. Por ende, debemos abrazar el diseño como una forma de expresión personal y no de ajustarse a los estigmas y estereotipos sociales. Debemos estimarnos invariablemente el paso del tiempo, la altura, el color, el sexo que tengamos… aunque todo cambie a nuestro alrededor o en nosotros mismos.

El proyecto piloto  es un manifesto que deja en evidencia que el diseño no conoce de edades, sino de actitudes. Que nuestra actitud define nuestra edad y que cambiar con el tiempo no nos desprestigia.

Ya se acogió una primera sesión fotográfica en los municipios de Dénia y Els Poblets en el año 2020. En la que contaron con el apoyo de este último, el cual abrió en exclusiva uno de sus monumentos históricos para la ocasión. Ahí nuestras protagonistas se cercioraron de que el turismo está pasando una mala racha y que hoy día sólo se tiene visibilidad a través de medios audiovisuales. Por lo cual, plasmando su proyecto en micro-documentales, llevarán tanto nacional como internacionalmente ubicaciones casi olvidadas de España (principalmente). Para cuando se pueda volver a viajar, se reavive el turismo y éste sea mas disgregado territorialmente.

Tendremos más capítulos sobre las aventuras de estas emprendedoras y en cada uno tratarán el tiempo desde otros temas de preocupación social. La segunda sesión se realizará en Bélgica en verano de 2021, donde arquitectos Valencianos han dejado su huella.

 El concepto es complejo, pero con la perseverancia científica y la universalidad de la moda, confiamos en que su mensaje resonará allá donde lo quieran llevar.

Post Junio 2021

MÁRGENES, EL PROYECTO QUE UNIÓ A UNA FÍSICA Y UNA AMANTE DE LA MODA

Adriana Godeanu Metz

Estuve  reflexionando este último fin de semana sobre un proyecto ya puesto en marcha. He considerado que sería interesante compartirlo con todo el mundo, para conocer el why de lo que estamos haciendo. Tal vez aporte algo de sentido para entenderlo mejor:

«Tengo 53 años traducidos en una vasta experiencia de vida, trabajando, pivotando y desarrollándome de país en país, pasando de trabajo en trabajo, así año tras año. De oficio soy Física, habiendo acabado una facultad compleja de cursar, habiendo deseando desde lo más profundo trabajar en la investigación aplicada (lo cual conseguí).

He trabajado en España, Rumanía, Luxemburgo, Bélgica, América… Y he viajado  por interés laboral a casi todos los continentes del mundo. Poco a poco, el tiempo ha ido dejando, suavemente, su huella sobre mí, aportado diversos cambios. Cambios que se manifestaron sobre mis impertinentes ideas o el idioma empleado para comunicarme.

Mis conceptos han adoptado una dimensión europea.

Mi vida y mi ser, habituados inicialmente a acomodarse en un solo recoveco del mundo, con el tiempo se han aclimatado a una escala que yo denomino europea o internacional. Mi lugar de trabajo se ha transformado en uno europeo, deviniendo un puesto oficial en la Comisión Europea de Bruselas, con lo que mi interacción diaria a nivel verbal se encuentra con personas que se expresan simultáneamente en cinco idiomas en el transcurso de una sola reunión. Mi estado civil ha cambiado, a reafirmarme como europea al casarme con un ciudadano extranjero. Mis descendientes son internacionales, al haber nacido mi hijo en un país no europeo. E incluso mi origen ha fusionado Europa, al adquirir otra nacionalidad.

Mi vida y mi ser, habituados inicialmente a acomodarse en un solo recoveco del mundo, con el tiempo se han aclimatado a una escala que yo denomino europea o internacional. Mi lugar de trabajo se ha transformado en uno europeo, deviniendo un puesto oficial en la Comisión Europea de Bruselas, con lo que mi interacción diaria a nivel verbal se encuentra con personas que se expresan simultáneamente en cinco idiomas en el transcurso de una sola reunión. Mi estado civil ha cambiado, a reafirmarme como europea al casarme con un ciudadano extranjero. Mis descendientes son internacionales, al haber nacido mi hijo en un país no europeo. E incluso mi origen ha fusionado Europa, al adquirir otra nacionalidad.

La paradoja me la encuentro cuando, pese a tener un trabajo que me confiere un alto nivel tanto de satisfacción personal como profesional, con el paso del tiempo empecé a sentir y a conformar una vaga sensación de de inquietud o insatisfacción sin poder identificar su origen. Finalmente me di cuenta de que sufro por el hecho de no poder compartir con otras personas esta plenitud personal y fantásticas experiencias que el transcurso del tiempo trajo a mi vida.Siempre he sido una persona extremadamente positiva y sensible. percibiendo así el hecho de que, sobre todo en estos tiempos de pandemia, el impacto prejuicioso de algunos prejuicios de la sociedad nos afligen mucho mas que de costumbre psicológicamente, perturbando sobre todo la imagen y estima que tenemos de nosotros mismos.Por ello empecé a desear ofrecer, sobre todo a las mujeres, una herramienta de protección propia, con el objetivo de que cada una de ellas, inspirándose en sus propias situaciones y experiencias vividas, pudiesen restablecer la confianza en sí mismas, que florezcan y rejuvenezcan.Y el milagro sucedió precisamente en el año fatídico de la presente pandemia.

En verano de 2020, gracias a una bonita casualidad, encontré en un evento a una señorita de 20 años con la cual inicié un diálogo banal, de cortesía. Avanzando en la conversación, encontré una simbiosis de los conceptos enumerados anteriormente. Nos descubrimos como dos mujeres con orígenes diferentes, familias diferentes, viviendo en países diferentes, pero teniendo una raíz común. Ambas nos hemos encontrado y aunado pensamientos a la distancia de 33 años de tiempo que nos separan. A medida que iba evolucionando nuestro diálogo, descubría a esta señorita, quien como yo, contemplaba el concepto del tiempo de un modo diferente. Y también descubrimos que a ambas nos apasiona la moda y que ambas estamos satisfechas con nuestra condición de ser mujeres.

Desearía poder transmitir a todas las mujeres, de cualquier categoría o condición, de cualquier edad u opinión, un simple mensaje: la diferencia de edades y la edad en sí  es un hecho secundario. Las mujeres de cualquier edad deberían poder (y deberían) vivir con energía y autoestima. ¿Pero cómo hacerlo? Soy una persona de ciencias, y no es sencillo hacer entender a todo el mundo el tiempo explicándolo de forma lógica y analítica, o a través de ecuaciones matemáticas.Aquí es donde entra en juego mi socia, Ionela.

Quien incluso a una edad frágil para su generación, ha obtenido ya una vasta experiencia. Desde hace mas de un año ha sido fundadora de una empresa, colaboradora asidua y co-manager de una revista de moda en Valencia. En su escaso tiempo libre ha ejercido de background actress en una serie americano-británica, modelo e incluso jueza de desfiles de moda (entre otras).Basándose en su experiencia en el dominio de la comunicación y el mundo audiovisual, ella me propuso abordar este tema a través de la moda. Por lo que empecé a reestructurar el mensaje desde otra perspectiva, mas artística y creativa.

Así surgió el concepto de de dos mujeres, de 30 años de diferencia, vestidas casi idénticamente para realizar diferencias y similitudes, produciendo una imagen casi  mágica, demostrando nuestra idea de promover el estima hacia una misma sin importar la edad. Empezamos a jugar con la luz, los colores, telas, paisajes… Comunicando así a través de la fotografía que través de la moda se puede viajar. La moda es caprichosa y compleja, como nosotras. 

El dilema se resolvió precisamente el verano del año fatídico de la presente pandemia. Cuando llegó a su vida una seõrita, de 20 años con la cual inició un diálogo banal, de cortesía. Avanzando en la conversación, compartía una simbiosis de preocupaciones sociales con la joven. Se conocieron como dos mujeres con orígenes diferentes, familias diferentes, viviendo en países diferentes, pero teniendo una raíz común. Ambas se toparon y aunaron pensamientos a la distancia de 33 años de tiempo que las separan. 

“A medida que iba evolucionando nuestro diálogo, descubría a esta señorita, quien como yo, contemplaba el concepto del tiempo de un modo diferente. Y también hallamos que a ambas nos apasiona la moda y estamos satisfechas con nuestra condición de ser mujeres.”

Así surgió un proyecto piloto en el que dos mujeres, situadas a dos extremos de la línea temporal. Empezaron a jugar con luz, colores, telas y paisajes con el objetivo de comunicar diferentes perspectivas acerca de un tema demasiado polémico y nunca resuelto: el tiempo. Tratado siempre a nivel científico, digital, artístico y literario… Algo que nos define, nos cautiva y nos mantiene alterados. 

El proyecto piloto consta de una sucesión de fotografías y fashion films que muestran cómo deja su huella el paso del tiempo en el cuerpo humano. Es un proyecto de magnitud internacional que lucha por enseñar a aceptarse a uno mismo y los cambios físicos que experimentamos con el paso del tiempo (no es algo negativo, sino algo que va en sintonía con el curso natural de las cosas, muchas veces constructivo). Las personas nos vemos muy afectadas por estos cambios y por el rápido fluir de este. Sobre todo en ésta época de pandemia global, que nos vemos afligidos con mayor intensidad a nivel psicológico por cualquier prejuicio social. 

En el transcurso del proyecto, las dos modelos vestirán del mismo estilo o casi idénticamente, para evidenciar las similitudes y diferencias entre los extremos del tiempo. Reflejando que son lo mismo, o más bien, continuaciones. 

La moda es un medio para viajar a través del tiempo. Estando en 2021 podemos viajar a los años 70, 80. Incluso, siendo joven, podemos adoptar una apariencia de madurez; siendo de avanzada edad, puede aportarnos un aire juvenil. La moda es una declaración de intenciones y esencia. Por ende, debemos abrazar el diseño como una forma de expresión personal y no de ajustarse a los estigmas y estereotipos sociales. Debemos estimarnos invariablemente el paso del tiempo, la altura, el color, el sexo que tengamos… aunque todo cambie a nuestro alrededor o en nosotros mismos.

El proyecto piloto  es un manifesto que deja en evidencia que el diseño no conoce de edades, sino de actitudes. Que nuestra actitud define nuestra edad y que cambiar con el tiempo no nos desprestigia.

Ya se acogió una primera sesión fotográfica en los municipios de Dénia y Els Poblets en el año 2020. En la que contaron con el apoyo de este último, el cual abrió en exclusiva uno de sus monumentos históricos para la ocasión. Ahí nuestras protagonistas se cercioraron de que el turismo está pasando una mala racha y que hoy día sólo se tiene visibilidad a través de medios audiovisuales. Por lo cual, plasmando su proyecto en micro-documentales, llevarán tanto nacional como internacionalmente ubicaciones casi olvidadas de España (principalmente). Para cuando se pueda volver a viajar, se reavive el turismo y éste sea mas disgregado territorialmente.

Tendremos más capítulos sobre las aventuras de estas emprendedoras y en cada uno tratarán el tiempo desde otros temas de preocupación social. La segunda sesión se realizará en Bélgica en verano de 2021, donde arquitectos Valencianos han dejado su huella.

 El concepto es complejo, pero con la perseverancia científica y la universalidad de la moda, confiamos en que su mensaje resonará allá donde lo quieran llevar.

Post Julio 2021

16 Julio 2021

REFLEXIONES SOBRE EL TIEMPO Y EL TURISMO

Adriana Godeanu

Uno de nuestros objetivos es tratar desde diferentes perspectivas un tema demasiado
polémico y nunca resuelto: EL TIEMPO.

Nos preguntábamos qué es el tiempo y descubríamos que es una invención humana para ordenar el mundo caótico en el que vivimos porque el mar, la naturaleza, son eternos porque fluyen con el concepto natural del tiempo (la sucesión de hechos).

Así como nosotros también, si lo disfrutamos, lo podemos ver de un modo más real, menos acelerado y tóxico, que es la forma en la que se plantea a día de hoy. Que nuestra actitud define nuestra edad y que cambiar con el tiempo e incluso enriquecedor.


Nuestra cultura tiene una mentalidad muy fijista respecto a este concepto sin haberlo llegado a entender o siquiera planteárselo. Venimos aquí a decir que nuestra actitud es la única que define nuestros límites, que nunca somos demasiado jóvenes o mayores para algo y que no se nos puede exigir conformarnos cuando sabemos que podemos dar el nivel.

Entonces hemos pensado hablar sobre el paso del tiempo… Tratado siempre a nivel científico, digital, artístico y literario… Algo que nos define, nos cautiva y nos mantiene alterados.
Así nació el proyecto “Márgenes”.


Hablábamos de la moda como medio para viajar a través del tiempo. Como una declaración de intenciones y esencia. Como abrazar el diseño como una forma de expresión personal y no de ajustarse a los estigmas y estereotipos sociales. Debemos estimarnos invariablemente el paso del tiempo, la altura, el color, el género que tengamos… aunque todo cambie a nuestro alrededor o en nosotros mismos. Con ella podemos viajar a través del tiempo.

Estando en 2021 podemos viajar a los años 70, 80. Incluso, siendo joven, podemos adoptar una apariencia de madurez; siendo de avanzada edad, puede aportarnos un aire juvenil.
En nuestro viaje empezamos por mostrar ubicaciones de nuestro territorio. La primera sesión tuvo lugar en un pueblo costero valenciano, Els Poblets, en la provincia de Alicante.

Para también fomentar la cultura y el turismo de otra forma, mas original: sin salir de casa. Para hacer la gente llegar a ubicaciones españolas para conocerlas y amarlas no solamente en verano cuando se podrá volver a viajar. Por despertar el interes en visitar este lugar donde concebimos el primer episodio de « Márgenes », Ionela hizo un documental muestra de lo que pasó detrás de escena de este trabajo. Os invitamos visionarlo.

Click aquí para ver Video

Las fotografías y recursos audiovisuales comunican e impactan más que un anuncio publicitario o escuchar el nombre de un destino vacacional. Llegan más lejos porque el arte comunica, transmite y despierta emociones, se comparte entre las personas.

A día de hoy queremos escuchar y reflexionar, dado que últimamente hemos pasado mas tiempo en casa. Y queremos viajar lejos sin salir de ella. Reavivando así el turismo local y llevar a otros países las maravillas que se pueden encontrar en España.

Apoyar al turismo de los pequeños pueblos que no son tan comerciales y así repartir la concentración de visitantes a más localidades por toda Comunidad Valenciana.

Me hizo pensar una frase de Taleb Rifay, antiguo Secretario General Organización Mundial de Turismo quien dijo: “La sociedad actual se enfrenta a un déficit de tolerancia. El turismo une a las personas, nos ayuda a abrir la mente y el corazón”.

Post Agosto 2021

Adriana Godeanu Metz

Los proyectos y acciones de MÁRGENES tendrán no solamente un ámbito español sino una expansión muy internacional. La colaboración será múltiple y el plan de comunicación será compartido por países, entidades participantes e interesadas en la acción, y por los embajadores del proyecto. En un mundo caracterizado por las inversiones multinacionales y las cadenas de producción planetarias, la responsabilidad social que nosotros queremos difundir y defender, al menos al nivel filosófico e intuitivo, sobrepasar también las fronteras de Europa.

En todos los capítulos antemencionados nos hemos preguntado qué es el tiempo y por qué tiene una connotación negativa en nosotros. Hemos descubierto que el tiempo es simplemente la sucesión de hechos y que somos nosotros en sociedad quienes lo vemos de forma negativa. Tratándolo por varias vías, por el intermedio del turismo, cultura, arte, por ejemplo, queremos dar al paso del tiempo el valor y la utilidad de herramienta terapéutica, ayudante en encontrar soluciones a nuestras preocupaciones sociales. Si lo resolveremos o no, el tiempo dirá.

Lejos de circunscribirse al perímetro del proyecto y de sus actividades, estamos pensando que por nuestras acciones podríamos crear una dimensión externa de la responsabilidad social, extendiendo hasta las comunidades locales e incluyendo un amplio abanico de interlocutores: empresas, comercios, consumidores, autoridades públicas, asociaciones defensoras de los intereses de las comunidades locales y el medio ambiente.

¿Os gustaría que nos acompañáis en este viaje?